sábado, 4 de febrero de 2017

Ciertamente, Dios cuida de ti


Fíjate bien. A lo largo de tu vida sucedieron ciertas “casualidades”.   Sin embargo, con el paso del tiempo comprobaste que NO fueron simples sucesos aislados, sino intervenciones oportunas de Dios.   Sin duda, todo funcionando con una sincronía perfecta en el lugar correcto y en el tiempo exacto.  ¡Acuérdate!
Ciertamente, Dios cuida de ti.
Así como en aquellas circunstancias específicas del pasado, de igual manera Dios procederá esta vez. (Mejor dicho, sin que te percates, ya está procediendo.)
Dios tiene un “cuidado milimétrico” de todos tus asuntos, aun de aquellos que pasan inadvertidos para ti. Él se encargará de tu caso; te lo promete ahora: “Y tu pleito yo lo defenderé. ” Isaías 49:25.
Deja de afanarte en aquello que no puedes hacer, ¡Descansa!  No te desesperes si no ves nada claro, pues es parte del proceso por el que te es necesario pasar. “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” 1 Pedro 5:10.
Ciertamente, Dios cuida de ti.
Justamente ahora, es él quien va delante de ti derribando a todo oponente que quiere dañarte y todo obstáculo que te impide pasar. Repentinamente derribará ese “calabozo” oscuro dentro del cual que no ves ninguna esperanza.  Te abrirá las puertas cuando menos lo esperes. Te pondrá personas que te ayuden a salir adelante...     Se valdrá de circunstancias providenciales que no tienen nada que ver contigo. ¡Él se encargará de todo!  Su palabra te lo confirma ahora: “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” Éxodo 33:14.    
También te dice: “No temas. Porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal” Hechos 18:9-10. No es casualidad que precisamente hoy, hayas recibido esta promesa oportuna del Señor, quien con su presencia activa y constante te acompañará.  No te angusties por lo que veas y oigas, aunque pase lo que pase a tu alrededor.
Mientras vivas en la tierra las pruebas no faltarán, pero siempre en medio de ellas contarás con el auxilio inesperado y oportuno de Dios. Eso, ni dudarlo. “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16:33.
Ciertamente, Dios cuida de ti.
El hecho de saberlo debe ser un estímulo para esforzarte en lo que está a tu alcance hacer, sabiendo que contarás con su respaldo total en aquellas cosas que son imposibles de resolver. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:9.
¿En qué necesitas esforzarte entonces?
Siendo responsable y diligente en tus actividades diarias; dando siempre lo mejor de ti.
Apartándote de todo lo malo; de aquello que sabes que está en contra de los lineamientos que Dios ha dejado establecidos en su Palabra.
Perseverando en la oración con fe y gozo aunque no veas ni un tan solo rayo de esperanza a tu alrededor.
Alimentándote  del “pan” de la Palabra de Dios para que obtengas el conocimiento y la fortaleza que necesitas en tu peregrinar.
Difundiendo la Palabra de Dios con los medios que tienes a tu alcance; no olvides que ese es el propósito fundamental por el que vives.

M.R

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